¿Has escuchado hablar de los “sexadores”? En la industria del pollo, son las personas encargadas de separar a las hembras de los machos, y donde estos últimos ¡¡¡son triturados!!!, antes de cumplir su primer día de vida, puesto que no sirven para poner huevos y su engorda requiere mayor tiempo y alimento. 

El siguiente video muestra un ejemplo de esto, se recomienda discreción.

IMÁGENES PERTURBADORAS!!! Polluelos machos molidos vivos en la producción de huevos

¿Y por que lo hacemos? Es sencillo, si bien esta decisión no la toma el cliente final que adquiere el huevo o la carne del pollo, sí influimos en estas acciones, al discriminar productos que no se parecen a los que vemos en los comerciales de TV, como un huevo pinto o con manchas o carne que no es del color o tamaño que vimos en los anuncios publicitarios.

Este es solo un ejemplo del porque hablaremos de este tema: El individualismo como nueva forma de desperdicio humano.

¿Sabias que hace unos 30 años, solo existía un teléfono en casa? ¿solo un televisor en la sala de la casa? Si eres de la generación Milenial hacia atras, lo habrás vivido; si eres “Z”, en adelante, te parecerá extraño.

Recuerdo, hace ya algunas décadas, cuando viví en casa de mis abuelos. En la casa había dos teléfonos, pero únicamente una línea. Un teléfono estaba en la planta baja, cerca de donde se atendían a los clientes de la pulquería de mi abuelo, y el segundo estaba en la sala, en el primer piso.

Recuerdo claramente cuando conversaba por teléfono con algún amigo, estando yo en la sala, y mi abuelo Jorge levantaba la bocina del teléfono en la planta baja queriendo utilizarlo; tras lo cual, colgaba (creo yo que por respeto), y caminaba al inicio de las escaleras y gritaba: cuelguen el teléfono!!!, aviso claro y conciso de que había que finalizar la conversación.

Otro recuerdo que tengo de esos tiempos, era el hecho de que siempre había algún tipo de té para tomar; un día era amargo, otro día era rojo y otro día tenia varas que se atoraban entre tus dientes, etc.

En general, no solíamos tomar refresco, pero existían las botellas de vidrio familiares, que estimo no tenían mas de un litro de producto. Y siguiendo con esta línea, gran parte de los contenedores de productos eran de metal o de vidrio. En la pulqueria, por ejemplo, servíamos el pulque en jarros de barro, de un litro…que tiempos aquellos.

¿A donde quiero llegar con esto?

Conforme ha pasado el tiempo, la tecnología, las maquinas y el descubrimiento de nuevos materiales nos han ayudado en hacernos mas “cómoda la vida”.

Actualmente, la gran mayoría de las personas cuentan con una línea telefónica personal, ya no es necesario el vidrio puesto que masificamos el plástico, ya puedes elegir bolsitas individuales del té que deseas tomar, de entre docenas de sabores.

Sin embargo, como lo he expresado en otros artículos. El ser humano suele hacer un descubrimiento que soluciona un problema, sin darse cuenta (voluntaria o involuntariamente), que esta generando varios problemas más con esa acción; o como se dice coloquialmente, destapamos un hoyo para tapar otro.

Un ejemplo ya bastante conocido es la sustitución del vidrio versus el plástico; el primero puede ser 100% reciclado, una y otra vez, el segundo puede ser reciclado solo parcialmente y según sus características. Aunado a esto, si el vidrio no se recicla, este permanece inocuo y sin perjudicar el medio ambiente, situación que no aplica con el plástico.

Adicional a lo anterior, el ser humano comenzó a masificar (economía de escalas) diferentes productos, haciéndolos mas accesibles, pero sin pensar en las repercusiones de esto.

Cuando viví con mis abuelos, en la pulqueria también se vendía refresco y cerveza. Y solo había dos tamaños para esta última: botella de 350 ml (mililitros) y botella familiar de 900 y tantos ml. Y cuidadito y rompieras una botella!!!, porque te hacías acreedor a un coscorrón del abuelo.

Jarro de barro con pulque en su interior

¿Que nos dice esto? Que, en ese entonces, se tenia la responsabilidad de procurar que esa botella sobreviviera a las manos del cliente, a las tuyas y regresara sana y salva a la caja, para su posterior reuso.

¿Que pasa hoy dia? Actualmente vas a una tienda y encuentras, para un refresco, medidas que van desde los 250 ml hasta los tres litros. Hasta 10 opciones diferentes para el refresco de cola mas famoso. A esto, hay que adicionar que el contenedor es principalmente plástico; y por si esto fuera poco, ninguno lleva un proceso tan estricto como el de la pulqueria de mi abuelo; es decir, tras consumir el contenido del envase, este es desechado, literalmente, en donde sea, perdiéndose, la mayor parte de este para ser reciclado, y llegando a su destino final: el océano.

Variedad de envases plásticos y de otros materiales

Y esta “personalización” la podemos encontrar en muchas cosas: Sacos de té, botellas de agua, productos lácteos, productos de limpieza, juguetes, prendas de vestir, aparatos eléctricos, etc.

Los embutidos, como jamón o salchicha; recuerdo claramente cuando era niño e iba a comprarlos a la tienda, las salchichas venían a granel, todas venían en una sola bolsa, y el jamón, lo cortaban uno a uno de la salchicha gigante, incluso recuerdo que quien te atendía te mostraba el grosor de la primera rebanada y tu elegías el grosor de estas. ¿Como es en la actualidad? sencillo, ahora usamos mucho mas plástico, ambos productos ya vienen en paquetes mas pequeños y el jamón ya esta cortado.

Lo anterior, es el claro ejemplo de nuestras “geniales soluciones”. Para agilizar la compra y transporte del mismo (ya nadie te tiene que cortar el jamón), el producto se empaqueta en plástico con porciones personalizadas. Consiguiendo así el objetivo deseado, pero indirectamente utilizando 20 veces más plástico, para el caso del jamón.

Ejemplo de personalización de productos.

Y así nos podemos seguir con muchas cosas que tenemos en una casa promedio occidental de la actualidad:

-No queremos solo un televisor, queremos uno en cada habitación;

-Queremos siempre tener el último modelo de celular;

-No queremos un auto para la familia, queremos uno para cada miembro;

-Queremos lácteos ligeros, sin lactosa o de sabores;

-No queremos un par de zapatos, queremos verdes, rojos, altos y bajos;

-Queremos huevo de color rojo o blanco, no queremos que tengas manchas o estén sucios.

¿Esto te parece poco?

Este individualismo nos ha llevado también a alterar los alimentos naturales para quitarles las semillas, cambiarles el color, aumentar su tamaño, etc. Sin darnos cuenta que con cada cambio que hacemos, estamos alterando el equilibrio natural de las cosas. Y desde luego, queremos que todos los alimentos estén a nuestra disposición cuando así lo deseemos, olvidándonos que la naturaleza ha definido tiempos y temporadas para cada cosa.

Comparativa de alimentos genéticamente modificados (GMO) vs naturales.

Describe el Dr Sheldon Solomon (Psicólogo Social), si un campesino quiere cultivar cierta fruta, pero el negocio es una fruta distinta, vamos con nuestras armas y los obligamos a cambiar. ¿Por que lo hacemos? porque queremos imponer nuestra voluntad, sin ser conscientes de las consecuencias.

Y todo esto es un cuento sin fin, que se resume en algo: Codicia humana

En palabras de la Dra. Sarah Brosman (Neurocientífica de la Universidad de Georgia), se define la codicia como la recolección de la mayor cantidad de recursos. Así mismo, comparte que “la mayoría de los animales vive mas cerca del mínimo existencial”. En contraste, comparte que “en sociedades humanas… la codicia, se ha traducido en apropiarse de todo lo posible, a expensas de los demás, y eso es algo que no existe en los otros animales”.

Tú ponle el nombre a esta imagen…

Y, sumado a esta codicia humana, el circulo vicioso se cierra con las corporaciones que te ofrecen todo lo que deseas, en un ciclo sin fin:

-Compra esto…

-Ahora compra aquello…

-Debes tener la nueva versión de esto…

-Ahora, esto esta de moda…

-Este nuevo producto te hará sentir…

-Si tienes esto, seras mejor que…

¿Y todo esto a donde nos lleva? Enfrascados en este círculo vicioso, no nos damos cuenta que en cada cosa que compramos, consumimos nuestro tiempo.

Consumismo 1 – Por Steve Cutts.

José Pepe Mujíca dice…“O logras ser feliz con poco y liviano de equipaje, porque la felicidad esta dentro tuyo,… inventamos una montaña de consumo superfluo, y hay que tirar y vivir comprando… y lo que estamos gastando es tiempo de vida!!!, porque cuando compras algo, no lo compras con plata, lo compras con el tiempo de vida que tuviste que gastar para tener esa plata, pero con esta diferencia, la única cosa que no se puede comprar es la vida”

Sumado a lo anterior, no solo estamos consumiendo nuestro tiempo, consumimos nuestro hogar: El planeta tierra.

De acuerdo con el análisis sobre el consumo de los recursos renovables del planeta, que realiza Footprint NETWORK: En 2019, el ser humano consumio los recursos de todo el año, en solo siete meses; para ser mas especificos, el 29 de Julio. Lo que significa que del 30 de julio al 31 de diciembre, todos los recursos naturales fueron sobreexplotados: árboles, agua, pesca, etc.

Consumo de los recursos naturales…México necesitaría 1.7 planetas (dato a 2019).

Entrando en detalles de consumos, con datos de 2019, Estados Unidos necesitaría cinco planetas para abastecer su nivel de consumo anual. Dicho de otra forma, consume los recursos de un año, en solo tres meses.

México necesitaría 1.7 planetas, es decir, para el mes de agosto ya ha consumido los recursos naturales que le corresponden para un año.

Mientras que Cuba, no necesita ningún planeta adicional, pues su nivel de consumo le alcanza para proveerse durante 11 meses y 24 días. Desde luego, viviendo bajo el “estilo americano” a nadie le gustaría vivir como los cubanos.

Es de destacar que en este 2020, la huella de carbono humana en el planeta tierra se ha reducido de forma importante, derivado de la pandemia. Es decir, que gracias al paro mundial, provocados por el COVID-19, el consumo de recursos naturales (tala de arboles, pesca, etc.) y las emisiones de carbono se han reducido. Al momento en el que escribo este artículo, la fecha en la que consumiremos los recursos naturales de 2020, es el próximo 22 de Agosto, 23 días mas que en 2019.

Con esto queda en evidencia que sí podemos hacer cambios en nuestras vidas que nos permitan coexistir con el resto de los seres vivos del planeta y el medio ambiente.

¿Que puedes hacer para desperdiciar menos? Aquí compartimos algunos consejos:

-Reutiliza tus bolsas de plástico, si se ensucian lávalas con agua y jabón.

-Cuando salgas de casa, siempre lleva contigo bolsas reutilizables y topers, estos últimos para alimentos que requiere mayor higiene.

-No seas ta exigente con los alimentos perecederos, una fruta o verdura maltratada dará el mismo sabor a tu comida.

-Antes de deshacerte de algún aparato eléctrico, tu auto o tu celular, analiza si en verdad ha dejado de cumplir su función por la que lo adquiriste.

-Utiliza medios alternativos para desplazarte; el 50% de los desplazamientos dentro de las ciudades, es de menos de tres kilómetros, camina o usa la bicicleta.

-Ahora con el COVID-19, procura utilizar cubrebocas reutilizables y cierra la llave del agua cuando laves tus manos.

Aquí te dejo este link para que calcules tu huella de carbono, veas cuantos planetas requieres con tu estilo de vida actual y reduzcas tu huella de carbono:

https://www.footprintcalculator.org/

Hasta el próximo artículo, recuerden seguirnos en redes:

#TacanoSustentable

#ViveMasConsumeMenos

#TuAguaTuVida

#QuedateEnCasa

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